Os planteo una pregunta, ¿y si en vez de tanto criticar a todo aquello que nos rodea planteáramos respuestas basadas en el respeto a la inteligencia emocional y a los valores que mueven el mundo? Funciona, ya lo he probado. Somos especialistas en poner a parir durante horas todo aquello que nos molesta con una cerveza en la mano y rodeando la mesa de un bar; eso sí, cuando se trata de ‘gestionarlo‘, ‘aprender‘ de ello o incluso, simplemente, ‘afrontar‘ lo que nos está tocando comernos, ahí nos anulamos. ¿Por qué no probáis a debatir? Con lo que nos gusta comentar en redes sociales, contestar a las noticias que se publican u opinar como si fuéramos verdaderos expertos; hay que empezar también a hacerlo para dentro. Hacia uno mismo. Si te comentases las cosas tanto como comentas las de los demás, tendrías vía libre a tu cerebro y aún no sabes lo muchísimo que eso puede hacer por ti. Como entreno, te dejo estas pildoritas de mi día a día como periodista. Me permiten desahogarme, opinar y dejar mis emociones / opiniones al descubierto.
Anímate y dime lo que piensas.