Creo firmemente en que cualquier persona puede aprender a ser más feliz de lo que, en realidad, es. Acceder a una vida más plena. Más satisfactoria y real. Tienes en tu mano la opción de ser más consciente de cómo eres y de cómo puedes ser. Con cabeza, pero sobre todo con el corazón y tus emociones. Sin darte apenas cuenta, con las cosas que te pasan en el día a día.
Poniendo palabras a las emociones.
Dos minutos. 120 segundos diarios que te prometo que te cambian la vida. Parece broma pero no lo es. Nuestro sistema emocional es la herramienta más antigua de supervivencia que tenemos. Te pasas horas en Tiktok, dame dos minutos para engancharte a los #emotiontest y verás que tu inteligencia emocional crece y se traduce en mejoras con las personas que quieres en tu día a día. Trabajar las emociones empieza, sencillamente, por tenerlas en cuenta al menos una vez al día.
Instantes y gramos es doloroso y terapéutico, liberador, un evocador de nuestros recuerdos más oscuros. Te ofrezco la historia de mi propia terapia en vivo que jamás había sido escrita de esta manera, una lectura de mis emociones que te permitirá leer mejor las tuyas. Palabras que laten en cuánto llegan a ti. Yo no predico inteligencia emocional poniendo ejemplos técnicos o exponiendo el perfil psicológico de otras personas; yo voy a contarte todo esto a través de la más pura e ingenua sinceridad. Voy a enseñarte a compartir tus emociones mostrándote la realidad de las mías. Con lo peor y lo mejor de mi historia. Desvelando el mayor de mis secretos. Arrepintiéndome todos los días de haber publicado este libro y orgullosa por haber logrado que llegue a tus manos. No sé ser de otra manera. Y supongo que tampoco quiero.
He entrenado mi capacidad para advertir emociones en mí misma y en los demás de forma minuciosa y objetiva. Observo los detalles más puros y naturales de la realidad para poder plasmarlos en otros formatos más entendibles y accesibles para la sociedad. Hablo sobre inteligencia emocional y del manejo de lo que sentimos para aprender de nuestras actitudes y a la vez, reivindico la profesión de los psicólogos como los profesionales adecuados en el tratamiento de cualquier estado mental que nos perjudique.
Hay vías para sanear nuestra cabeza y nuestro corazón; la personal, te la ofrezco yo, la profesional, si la necesitas, te la recomiendo encarecidamente.
Agradezco tener la oportunidad de llegar a ti para hablarte de mi visión de la realidad. Practico la vida sincera. Hablo sobre lo que siento.
Todo lo que ves, verás, lees y leerás, es sencillamente, el sueño de toda una vida: crear un espacio en el que las personas y sus realidades son el centro.
Aquí nadie se equivoca y ninguno está en lo cierto.
Yo, la primera.
Lo único que quiero es creer en una sociedad más feliz.